NO HAY COBARDES, SÓLO OBSTÁCULOS AL VALOR

El valor para cambiar nuestras vidas
es un don presente en todo ser humano
            El valor no es algo que resida en nuestra mente, su hogar es nuestro corazón. Todos tenemos el suficiente para poder cambiar nuestra vida y ayudar a crear un mundo diferente, en el que la competitividad y la desconfianza sean desplazadas por la cooperación y el sentir al otro como una parte de nosotros mismos. En esta nueva humanidad el sobrevivir no sería un problema y las personas podrían dedicar gran parte de su creatividad a realizar sus sueños.
            Para iniciar este proceso debemos sembrar de creencias más amplias nuestra mente y liberar el valor que reside en nuestro corazón. Muchos “piensan” que no poseen ese valor – como el león de “El Mago de Oz”*-, pero no es cierto. Son nuestras creencias limitantes las que nos llevan a pensar eso. Tratar de reconocerlas y luego ampliar sus límites o simplemente dejar de habitarlas, sería un primer paso imprescindible. Una vez hayamos dejado el suficiente espacio en nuestra mente para que las excusas no taponen nuestro corazón, éste empezará a manar el valor que necesitamos para cambiar nuestra vida.
            Este valor, incluso taponado por las creencias, es capaz de abrirse camino en momentos de muy fuertes emociones; todos conocemos casos de personas que llevan vidas muy “normales” y que de repente, en unas circunstancias que les arrancan de la cotidianidad, se convierten en auténticos héroes. Su valor no nace en ese momento, estaba dentro de ellas esperando ser liberado. Las fuertes emociones quitaron el control a las creencias limitantes, permitiendo que las fuerzas de sus corazones tomasen el mando: el héroe interior que habita en todos nosotros se hizo presente. Os invito a conocer un claro ejemplo de esto. Nuestro héroe, William Rodríguez, se encontraba en las Torres Gemelas en aquel 11 de septiembre, trabajaba en ellas limpiando las escaleras... Si queréis conocer la historia pinchad sobre la siguiente dirección:
http://wwwvivencias12.blogspot.com/2010/12/william-rodriguez-de-barrendero-heroe.html
El Camino Dorado aparece ante nosotros
cuando nos dejamos guiar por el corazón...
            ¿Tenía William más valor que los otras cuatro personas poseedoras de una llave maestra que huyeron ante el peligro…? No, simplemente supo pasar el control de su mente a su corazón, éste como fuente del valor y de la sabiduría no sólo le condujo a ayudar a otras personas, sino también a salvar su propia vida. No hay cobardes, sólo el obstáculo de nuestras creencias limitantes impidiendo expresar nuestro valor. Si lo deseamos, de corazón, podemos iniciar una travesía – como Dorothy y sus tres amigos siguiendo el Camino Dorado – que nos conduzca a superar los obstáculos que nos separan de nuestro propio poder. ¿Te apetece…? ¿Qué te parece si para ambientarnos empezamos escuchando  "En algún lugar más allá del arco iris"? Haz clic sobre el título de la canción y prepárate a volar...a sentir el valor y la sabiduría que nos recuerda quienes somos en realidad.
                                       
*Para leer o descargar gratuitamente el libro  “El mago de Oz” pincha sobre su título

TU MAESTRO SOÑADO…

            Uno no puede sentirse insatisfecho de una vivencia sin la consiguiente sensación interior de que podría haber sido muy diferente. ¿Quién no ha experimentado insatisfacción en la escuela…? ¿Cuántas veces nos  hemos sentido decepcionados ante un maestro del que esperábamos comprensión?
            Salimos de la escuela con hambre, habiendo olvidado exactamente de qué; el sistema se ha encargado de ir borrándolo de nuestra mente. De esta manera, se asegura que los nuevos profesores mantengan la situación, como el padre que hiere inconscientemente a sus hijos de la misma forma que lo hicieron antes con él. Muchos padres y maestros  están despertando y viendo esta “cadena de transmisión”,  a la vez que se preguntan cómo cortarla. En esta dirección se están desplegando nuevas pedagogías con un carácter más holístico. Una buena muestra de ello fue el “Congreso Niños del Tercer Milenio” celebrado en Barcelona el pasado abril; del que te invito a ver un resumen de 52 minutos:
            Después de ver tan variadas y apetecibles propuestas surgen preguntas: ¿cuándo veremos todo esto reflejado en la mayoría de nuestras escuelas? , ¿hasta entonces…nuestros niños y adolescentes van a tener que sufrir las limitaciones del sistema?, ¿no hay algo más rápido que podamos  aplicar  de forma inmediata los educadores?. En el Nuevo Paradigma Científico se emplea el término “salto cuántico” para indicar la posibilidad de pasar de una realidad a otra sin necesidad de un largo proceso. ¿Qué tal si aplicásemos esto a la educación…?
            Mi propuesta para lograr este “salto cuántico” es la educación de Ser a Ser, que es capaz de contemplar al alumno más allá de las creencias; desvelando la sabiduría que habita en su interior. En mi libro “Veintitrés maestros, de corazón” doy cuenta de un posible camino para conseguirlo. Lo esencial es aprender a cambiar nuestra mirada, y reconocer al actor detrás de los personajes que todos interpretamos en la vida cotidiana.
            Podría pensarse que mi obra no deja de ser sólo una novela y que llevarla a la práctica es una pura utopía. Pero he aquí que la magia de la vida, con su capacidad infinita de sorprendernos, ha hecho su aparición:
                                           “ENTRE MAESTROS” 
                        PELÍCULA- DOCUMENTAL QUE HARÁ REALIDAD 
                                  “VEINTITRÉS MAESTROS, DE CORAZÓN”

            La productora de televisión “Alea Docs y Films”, ganadora del "Premio Nacional de Televisión" por la miniserie "23 F-El día más difícil del rey", ha decidido llevar a la práctica el libro con alumnos reales y registrar la experiencia en una película-documental. 

            Las clases y el rodaje se llevarán a cabo en el mes de julio, coincidiendo con las vacaciones escolares.
            La insatisfacción, de la que hablábamos al principio, puede ser un líquido revelador del maestro ideal que habita en cada uno de nuestros corazones. Decía Unamuno que “no hay realidad sin idealidad”, indicando que de nuestros sueños pueden nacer nuevas realidades. Entonces… ¿por qué no encarnar a ese maestro soñado que vive en nuestro interior y crear una nueva realidad...?  Si así lo hacemos podremos completar el título de esta entrada:   “TU MAESTRO SOÑADO …  ERES TÚ”

 "Entre maestros" en Facebook: 
http://www.facebook.com/pages/Entre-Maestros/146484748737055

HACIA UNA MEDICINA SIN PACIENTES

El "intérprete" necesita una gran preparación,
pues debe traducir de una lengua no verbal
a otra que sí lo es, ¡todo un reto!

Te invito a crear con nuestra imaginación la siguiente vivencia: Estamos junto a un ser muy querido...  curiosamente para hablar con él empleamos a una tercera persona. Está corre de uno a otro con mensajes, preocupada por trasmitirlos con la suficiente fidelidad y por no perturbar en demasía nuestra intimidad. Esta escena tendría sentido sólo si fuese necesaria la labor de un traductor, si las dos personas hablasen lenguajes distintos. Todo sería más sencillo si uno aprendiese la lengua del otro; sobre todo teniendo en cuenta que los dos seres tendrán que vivir muchos años uno junto al otro, y que el bienestar de ambos depende de una buena relación.
            Ahora, demos nombres a los tres personajes: el primero eres tú mismo, el segundo es tu cuerpo y el tercero es tu médico. ¿Qué te parece…?  Este trío es el fundamento de todas las medicinas….al menos hasta este momento. Si fuésemos capaces de dialogar con nuestro cuerpo no necesitaríamos un interlocutor científico, que tratase de desvelar qué males padecemos y cómo prevenirlos. Durante miles de años nos hemos ido acostumbrando tanto a esta situación que no solo se nos hace impensable prescindir del “mensajero”, sino que además hemos llamado avance científico al hecho de delegar cada vez más  nuestra salud en el médico.
            El médico tiene que prepararse durante muchos años para poder entender, en un lenguaje complicado, laborioso y distante,  a una pequeña parte de los mensajes que nos manda nuestro propio cuerpo. En el fondo, es como si tuviésemos que emplear nuestro teléfono móvil, con el gran esfuerzo tecnológico que supone, para hablar con una persona que está  a unos pasos, justo enfrente de nosotros. ¿Consideraríamos a esto un buen empleo de tan alta tecnología….? ¿Por qué en el caso de la medicina lo aceptamos como progreso…?
Aprender a escuchar y a sentir
a nuestro propio cuerpo es la
llave para convertirnos en los
creadores de nuestra salud y dejar,
así, de ser pacientes.
            La respuesta está en las creencias aceptadas inconscientemente, que han fomentado la desconfianza e incluso el miedo a nuestro propio cuerpo. La base materialista de nuestra medicina nos ha limitado la idea de cuerpo a lo físico, desconectándolo de esas otras partes nuestras que alimentan lo que vemos. Todo esto hace que los avances en medicina supongan grandes esfuerzos humanos y económicos, a la vez que las llamadas enfermedades crónicas van en aumento. Así, nos encontramos con la paradoja de tener una población más longeva a la vez que la salud de la misma disminuye.
            Todo esto forma parte de un “juego” mucho más amplio: la segmentación y cesión de la mayor parte de nuestro poder. Gracias a él hemos experimentado el victimismo, pero también la solidaridad. No tiene sentido juzgarlo, pero para salir de él es necesario reconocerlo.
            La llamada medicina cuántica, aún no presente en nuestras universidades, trasciende el materialismo y permite reconocernos no solo como un cuerpo físico, sino también como parte de un campo unificado y, en última instancia, como conciencia creadora: todo un salto cuántico en el conocimiento. Gracias a su desarrollo se están entendiendo curaciones inexplicables para nuestra medicina oficial, que mediante el uso de  su sistema “inmunitario” ha sabido ocultarse a sí misma. Como muestra de este progreso te tengo reservada toda una sorpresa, amigo lector, el maravilloso y sorprendente documental “La matriz de la vida”, en el que varias personas explican sus “inexplicables” sanaciones y otros tanto profesionales nos dan su visión desde la nueva medicina que, sin duda, es un gran paso en el camino de aprender a comunicarnos con nuestro propio cuerpo y de ir erradicando la palabra paciente de la medicina. Ponte cómodo y disfruta:

ESCUELAS PARA CREADORES DE DEMOCRACIA

          La imposición de la democracia es su propia negación. Este pensamiento tan elemental ha sido constantemente olvidado por los gobiernos autotitulados “defensores de la libertad”. La libertad no es algo que alguien tiene que defender, sino que es el espacio creador que nace del corazón de cada ser humano. Para encarnarla tan solo hay que abrir un camino entre la maraña de creencias limitantes, que hemos ido sembrando en nuestras mentes a lo largo de toda la historia, y que  diversos modelos de enseñanza se han encargado de alimentar y engordar.
Los potenciales multicolores de nuestros
niños necesitan de ambientes democráticos
para poder convertirse en realidad.
            Un ingrediente fundamental en una educación holística es la democratización de las aulas y de las familias. Es absurdo estudiar las constituciones en los colegios y que luego estos ignoren  los valores democráticos en su funcionamiento. Durante siglos hemos recibido una educación que predica una cosa y actúa de otra manera, esta situación refuerza el valor de la mentira como forma de vivir. No puede haber auténtica democracia si no partimos de la verdad de lo que sentimos y de lo que pensamos.
            Un creador de democracia sabe que ésta sólo merece la pena si nos permite a cada uno ser nosotros mismos, y que en el fondo la democracia sólo tiene un enemigo: la mentira. El miedo es el alimento de la mentira, por eso, si logramos trascenderlo ésta muere de pura inanición. Una educación sin miedos es la mejor garantía para crear una sociedad democrática.
            A mucho os puede parecer utópica la existencia, hoy en día, de escuelas que se gobiernen democráticamente, en plano de igualdad entre alumnos y profesores, Sin embargo, hay muchas personas que durante años han estado construyendo este tipo de colegios. Como muestra un botón, os invito a leer esta entrevista a David  Gibble:
La libertad es el espacio creador que nace
del corazón de cada ser humano.
         ¿Qué os ha parecido…? Vivimos en un mundo en el que lo que no sale en los “grandes” medios de comunicación parece que no existe, es como si éstos tuviesen el privilegio de otorgar el sello de lo que es real y de lo que no lo es.
            ¿Os gustaría visitar una escuela con funcionamiento realmente democrático…? En ella los alumnos no solo son responsables de su propio aprendizaje, sino que también la gobiernan. Es real, aunque no aparezca en nuestros televisores. Tenemos a una guía de excepción: Adriana Bertrán, a quien conocí en un seminario de Noemí Paymal en Barcelona. Al empezar a trabajar como maestra, el contacto con los adolescentes le hizo pensar que merecían algo más, y decidió salir hacia donde no llegan los medios de comunicación y conocer e investigar, in situ y por su cuenta, nuevas propuestas educativasPara iniciar la visita basta que pinchéis en el link, ¡seguro que os sorprende!:
http://wwwvivencias12.blogspot.com/2010/09/sudbury-valley-school-la-encarnacion.html
    A pesar de no poseer nuestra sociedad un modelo de escuelas democráticas, el espíritu democrático ha salido a las calles y se ha encarnado en buena parte en el Movimiento 15 M. Tal vez no haya malas democracias, sino edades en las democracias .... Si te interesa esta línea de pensamiento te invito a ver el siguiente vídeo pinchando en el link:
http://vimeo.com/24075624



CREADORES DE DEMOCRACIA

           La democracia no es sólo un conjunto de derechos y deberes, es ante todo una creación de todos y cada uno de los ciudadanos. La consecuencia de no tener esto en cuenta es sentirse dirigido y manipulado por los poderes fácticos, que son capaces de adaptarse a cualquier tipo de régimen político.
            Para poder expresar plenamente nuestros potenciales como ciudadanos debemos antes iniciar un proceso de desarrollarlos  como individuos; es imprescindible un crecimiento personal para convertirnos en creadores de democracia.
            El hecho de elegir a nuestros representantes no es la esencia de la democracia, pues no nos garantiza ni tener los políticos más adecuados, ni el conocimiento suficiente para hacer una buena elección. Nunca debemos delegar nuestro poder, tan solo las funciones que no podemos realizar por nosotros mismos.
            No es posible actuar libremente sin un conocimiento veraz de los hechos que van construyendo nuestra sociedad. Los medios de información tienen una gran responsabilidad a la hora de seleccionar las noticias y comprobar sus fuentes. Si estudiamos con atención un telediario podremos descubrir como la mirada de los espectadores es dirigida siempre a determinados y reducidos puntos de vista. No se muestra casi nunca las posturas minoritarias, que de esta forma continúan condenadas a seguir siéndolo. Pero el ciudadano no está indefenso, tan solo debe aprender a buscar la información en la red, en vez de esperar en su butaca a que otros la seleccionen por él. La manipulación, consciente e inconsciente-debida a prejuicios invisibles para quien los habita-, puede ser un gran incentivo para convertirnos en creadores de democracia, en vez de esperar que otros lo hagan por nosotros.
            Convertirnos en “creadores de democracia” sería un objetivo muy interesante para nuestras escuelas. Veamos qué opina al respecto José Luis, el profe de "Veintitrés maestros, de corazón":
“El adolescente, como el adulto, es, en estos momentos, un ser “desempoderado”,una persona que básicamente no cree en ella. Este es el principal obstáculo educativo. Por esta razón, las democracias actuales lo son sobre el papel, pero no de hecho. Las constituciones que poseemos son magnificas en líneas generales, pero de nuevo, no hay la suficiente fuerza social, para llevarlas a cabo en la vida cotidiana. La autoestima es la base de todo valor democrático, ya que garantiza un plano de igualdad que permite, mediante el respeto, disfrutar de la diversidad de los otros. La escuela debería ser un modelo de democracia en su discurrir diario. No deja de ser chocante, ver a mis alumnos mayores de dieciocho años votar en las elecciones de su país, sin haberlo hecho nunca antes en la escuela. Van a votar sin sentirse importantes, porque nunca antes han contado con ellos. El sistema, la mayoría de los profesores, no confían en su capacidad de decisión y diálogo; perdiéndonos la posibilidad de crear ciudadanos plenos. Los colegios deberían, a medida que cumplen años los alumnos, otorgarles cada vez mas poder de decisión sobre su educación; permitiéndoles equivocarse y aprender a asumir sus errores. Sin confianza no hay verdadera educación. Nutrir ayuda a crecer, controlar, desconfiando, introduce el temor, que nos aleja de nuestro propio poder. Los adolescentes necesitan más alimento y menos control. La verdadera autoridad no se basa en el miedo, sino en la plena confianza.”
            No solo la elección de la información forma parte de nuestro poder; hay una  porción del mismo, fruto de la sociedad de consumo, que consiste en decidir qué productos compramos y a quién se los compramos. Cada vez que adquirimos algo estamos apoyando a todo un proceso que lo ha traído hasta nuestras manos. Está claro que la contaminación no existiría sin nuestra participación, lo mismo podemos decir de la explotación de trabajadores en la producción y, llegando aún más lejos, la propia hambre, una lacra mundial  que los obsesionados por aumentar el consumo y la productividad parecen haber borrado de sus mentes, no podría existir sin nuestro apoyo inconsciente, en el día a día, a empresas  y actitudes de nuestros gobiernos.
            Hay ciudadanos que ya están abriendo caminos, aumentando nuestro poder de elección; como los que trabajan en  la creación de empresas del Comercio Justo, la Banca Ética, la Agricultura Ecológica…. Normalmente no salen en los telediarios, aunque probablemente están consiguiendo muchos mejores resultados que los protagonistas habituales de las grandes portadas. Te invito a conocer a unos pocos en el siguiente documental que, a pesar de tener un formato de cuento, nos habla de un día a día muy real.

Cuéntame otro mundo from losingART on Vimeo.


            El papel fundamental de una verdadera democracia es crear el clima adecuado para que todos sus miembros puedan alcanzar su pleno potencial como personas. Para ello es imprescindible que cada individuo recupere su  poder y sea soberano de su propia vida; esto requiere todo un proceso personal de empoderamiento. Podemos empezar con pequeñas acciones en nuestra vida diaria y, paso a paso, convertirnos en creadores de democracia… ¿te apetece el reto…?

LOS INHIBIDORES DEL SENTIR

            La palabra sentir se puede interpretar de muchas maneras;  la que nos interesa en esta página está íntimamente ligada al sentido de lo que hacemos. Nuestras creencias nos pueden empujar a realizar algo, sin embargo en nuestro interior “sentimos” que deberíamos actuar de otra manera. ¿Quién no ha experimentado esta sensación?. De hecho, este sentir es el mejor motor para ampliar nuestras creencias y visión de la vida.
            Pisar la raya de algo prohibido suele ir en contra de las instrucciones recibidas por nuestro entorno. La culpabilidad aparece en el mismo momento de poner nuestro pie en ella, de forma especialmente hiriente, cuando la línea ha sido trazada por seres queridos en nuestra infancia. Pasar al otro lado significa ir  contra las personas en las que habíamos depositado toda nuestra confianza, en una edad que las contemplábamos casi como dioses. El drama humano está servido: debemos hacer una cosa y sentimos otra.
            El sentir del que deseo hablar vive fuera de nuestras creencias, por lo tanto nunca se puede expresar como miedo, como prejuicio, como odio, como recelo… Su origen está más allá de nuestra mente, en un lugar que llamo corazón… es el centro de nuestra existencia, es el nutriente esencial de nuestra vida. Cuando conectamos con él sentimos una enorme fuerza, y a nuestra mente le inunda una claridad que, aunque no pueda entender, la desea como alimento. La luz del corazón suele escapar por el brillo de los ojos y por la ventana de una sincera sonrisa, recordándonos su presencia en todos los seres humanos.
            Muchas de nuestras creencias son limitantes porque han renunciado a experimentar esta fuerza del corazón. Para lograrlo han tenido que construir en nuestra mente “inhibidores del sentir”, sólo así se explica que hayamos podido crear experiencias como las guerras, o que mantengamos una sociedad basada económicamente en la competitividad, en la que siempre habrá perdedores. Hay un ejemplo aún más claro: hablamos de la crisis económica como el mayor problema actual, mientras cada día mueren miles de personas de hambre ¡Menudo inhibidor a nivel planetario!
            No se trata de sentirnos culpables, pues eso pertenece al plano de las creencias; sino de intentar conectar con nuestro corazón, fuente de la auténtica sabiduría e inocencia. Para ello hay que eliminar los obstáculos: los inhibidores del sentir. Detectarlos es el primer paso y requiere todo un trabajo personal. Como ejercicio previo podemos ensayar intentando verlos en los demás, que siempre es mucho más fácil. Luego, esas otras personas harán de espejo para reconocerlos dentro de nosotros mismos. Finalmente, como expertos artificieros, intentaremos desactivarlos. ¿Qué te parece lo que te propongo…?. En el proceso es importante que nuestra mente disfrute, a través de la curiosidad, para que el sentido de culpabilidad y otros obstáculos no se interpongan en nuestro camino. No hay que censurar a ninguna creencia, pues con ellas hemos construido hasta ahora nuestra vida, pero sí hay que ceder el poder al corazón, fiel depósito de nuestra esencia y fuente del verdadero amor.
            ¿Te apetece leer sobre los inhibidores del sentir y el espectáculo de los toros….?. Si lo deseas puedes hacerlo en esta dirección:

CÓMO EMPODERAR DESDE LA CRÍTICA

(Esta entrada es una continuación de la titulada “Críticas para empoderar”)
            Hay dos formas de criticar: la que empequeñece al otro o la que le hace sentirse mejor consigo mismo. La primera tiene un objetivo oculto para nuestra mente programada: reafirmarnos en aquello que nos hace sentirnos seguros, para ello no dudamos en emplear a quien presuntamente queremos ayudar. Todo este mecanismo se despliega de forma automática como cuando tomamos un vaso en nuestras manos y no pensamos cómo lo hacemos. Por ello, es un absurdo sentirnos culpables; este proceso es una creación de toda la humanidad y se ha trasmitido de generación en generación sin percatarnos.
            La intención sincera y firma de autoconocernos en nuestra vida diaria nos lleva a aplicar nuestras dotes de observación a terrenos inexplorados, en los que podemos hacer grandes descubrimientos sobre nuestra forma de actuar y sus motivos. Es una aventura maravillosa para la que sólo se necesita nuestra decisión.
            Llevar esta observación al espacio de la crítica al otro es un gran reto, porque requiere estar tan atentos a nuestro interior cómo a la verdadera  necesidad de quien pretendemos ayudar. La tentación de conducir a nuestro interlocutor hacia nuestras creencias es el primer obstáculo que debemos salvar. No se trata de sacarle de una limitación para colocarle en otra; sino de abrirle al espacio en el que pueda florecer su propia sabiduría. Pero entonces…¿cómo debemos de actuar en la práctica?
            Antes que nada,  hay que sentir y después evaluar si la persona necesita de nuestra crítica, si nuestra presencia puede suponer una verdadera ayuda. Nunca se debe forzar la situación; como en el arco una tensión mínima puede ser necesaria, pero siempre nuestra intervención debe apuntar hacia el objetivo de ampliar la visión. No hay que olvidar nunca que es el otro quien debe encontrar las soluciones y el camino a tomar.
            No hemos sido educados para criticar desde el corazón, para hacer de la crítica un instrumento para ayudar al otro a empoderarse. Afortunadamente tenemos ejemplos de maestros que saben practicar esta forma de ampliar la mirada de sus alumnos, de hacer de la crítica un instrumento pedagógico de primera que en vez de desvalorizar a sus alumnos los lleva a confiar más en ellos: es la crítica alada ...

En la imagen: Una escena de la Película "Diarios de la Calle" en la que la maestra hace una crítica alada a sus alumnos, que están divididos en dos bandos que se odian mutuamente. Lo que multitud de personas y estamentos no habían conseguido en años la maestra lo consigue en una clase: es el poder de la crítica desde el corazón.



CRÍTICAS PARA EMPODERAR

La crítica es empleada con demasiada frecuencia como un arma arrojadiza para desvalorizar al contrario, y en el mejor de los casos como una herramienta para ayudar al amigo a ver más “claro”, lo cual presupone creerse poseedor de una visión más lúcida, con  todo el peligro que conlleva sentirse salvador de alguien. Podríamos simbolizar a ambos usos con la imagen del dedo que intenta imponernos una determinada dirección.
            Desde aquí propongo darle a la palabra “crítica” una nueva dimensión. ¿Por qué no criticar para ayudar al otro a limpiar su observación de creencias limitantes, sin intención de decirle hacia dónde o cómo debe dirigir su mirada?.  Las ventajas son grandes: le respetamos como persona, confiamos en su discernimiento, no satisfacemos ninguna necesidad oculta y/o intencionada y nos enriquecemos con lo que él pueda descubrir. Y lo que  para mí es más sugerente:  pasamos del viejo deporte de “hacernos sentir importantes desvalorizando a los demás”, aprendido desde la más tierna infancia, a todo lo contrario: a convertirnos en agentes facilitadores del empoderamiento de las personas a las que sinceramente queremos ayudar.
             Las creencias limitantes son generalmente más fáciles de descubrir en los demás que en nosotros mismos, por esta razón no sólo disfrutaríamos ejerciendo la crítica, sino también recibiéndola. Si a esto le añadimos el ingrediente principal: hacerlo desde el corazón; los frutos están asegurados.
            La crítica desde el corazón posee infinitas ventajas, ¿te apetece reflexionar sobre ello…?   Si es así podemos seguir hablando en otra entrada dedicada al mismo tema:
  http://ladanzadelavida12.blogspot.com.es/2010/07/como-empoderar-desde-la-critica.html




   

SER HUMANO, UN PROCESO EN DOS SENTIDOS

        Normalmente empleamos las dos palabras “ser humano” sin sentir en profundidad su significado, sin percibir cómo una se puede alimentar de la otra y viceversa. Vivimos sin conexión consciente  entre ellas, por eso el humano experimenta esa gran soledad existencial, nota la falta de la esencia que da sentido a su vida. Para suplir este vacío llena su mente de creencias en las que se refugia y se siente seguro. Compartir creencias con otros da fuerza a su ego, esto explicaría hechos tan sorprendentes cómo que adquiera tanta importancia para muchas personas que su equipo gane; es la supremacía del espíritu gregario sobre el espíritu propio. El siguiente paso, en busca de la seguridad,  consiste en negar e incluso atacar las creencias de otros grupos. Este hecho lo refleja muy bien la frase del antropólogo Manuel Delgado: “Superstición es lo que creen los demás”
            Desde esas creencias, como una res dentro de su redil, el humano crea. Las hay más y menos amplias, pero en todas hay una valla. Cuando nos aproximamos a ella y empezamos a imaginar cómo podría ser nuestra vida fuera, damos el primer paso para escapar. El proceso se invierte, el ansia de salir nos lleva a buscar la fuerza en nuestro interior, empezamos a intuir la presencia del ser. Éste nos espera con todo un mar de sueños y proyectos, que necesitan de nuestra parte humana para realizarse aquí, en esta dimensión de la conciencia. Las demás “reses” nos avisan: “no se os ocurra salir, es muy peligroso”. Pero nosotros empezamos a sentir fuera de nuestras creencias, y rompemos la cuerda del miedo. Cogemos carrerilla y empezamos a saltar valla tras valla. En el camino nos vamos encontrando, nos explicamos nuestras aventuras. El espacio se abre ante nosotros, todo un nuevo universo creador se despliega… ¡ya somos libres para cumplir nuestros sueños!
            Nuestra mente requiere de nuevas creencias, pero ahora las construye con puertas abiertas…con hermosas ventanas sin barrotes… con preciosos jardines al aire libre. Podemos ir de visita a las creencias de los otros y admirar su trabajo, la crítica ya no tiene sentido, al igual que la competitividad. Las nuevas “casas” permiten la conexión con el ser y las dos palabras “ser humano” cobran su sentido pleno, creando al unísono una nueva realidad.
            Para ayudar a otros a conectar con su ser, con su fuerza interior, es imprescindible confiar en ellos, y verlos más allá de las limitaciones de sus propias creencias. Esto es lo que hicieron los padres de John Foppe con su hijo, que nació sin brazos. Es un caso de verdadero empoderamiento, de conexión entre el humano y su ser, desencadenado por un solo hecho. Ahora, John se dedica a ayudar a otros a conseguir sus sueños ¿Te apetece conocer la historia y sus repercusiones…? Pincha en lo siguiente y prepárate a sentir a un ser humano en el pleno sentido de estas dos palabras.

VER SIN EL PRISMA DE LAS CREENCIAS

Cuando contemplamos a alguien o a algo lo solemos hacer a través de las creencias,  muchas de las cuales nuestra parte consciente ni siquiera reconoce. Estas “habitaciones” de nuestra mente actúan en conjunto como un prisma que recibe la luz y la descompone en colores. De esta forma, cuando alguien se dirige a nosotros su mensaje se trocea y se distribuye por toda nuestra casa mental, a una velocidad tan increíble que el fenómeno nos pasa desapercibido.
            El “arco iris”  es una creación de la persona y de la cultura en la que ésta se encuentre sumergida. Así, los colores con los que los demás nos perciben pueden ser muy variopintos. También cuando nos miramos a nosotros mismo empleamos este prisma, y dependiendo de la tonalidad del espectro en la que nos fijemos así nos juzgaremos. En ambos casos nos hemos separado de la luz blanca, nuestra esencia.
            ¿Qué pasaría si apartásemos por un momento este prisma y dejásemos libre a nuestra mirada…? Tal vez la luz pura, desnuda, nos deslumbrase, mirar a una persona sería como dirigir nuestro ojos directamente al Sol…
            ¿Podríamos usar unas gafas que disminuyesen su intensidad sin perder su pureza? De esta manera,  sería posible recibir a la otra persona fuera de nuestras ideas preconcebidas, en el jardín de nuestra casa mental, a cielo abierto, disfrutando de la naturaleza que todos los seres vivos compartimos. ¿Qué te parece la propuesta, amigo lector…?
            En el “jardín” la comunicación se impregna de la magia del entorno y se aleja del cerrajón de las habitaciones interiores. Las palabras fluyen sin juicios, los silencios quedan embellecidos por el ambiente. El aire es más puro… y siempre podemos descansar nuestra mirada hundiéndola en el cielo. El habla se torna riqueza, el corazón disfruta…
            ¿Qué te parece si fuésemos arreglando nuestros jardines… si comenzásemos a soñar en estos encuentros mágicos….? ¡Tenemos tanto que vivir a cielo abierto!
            Pero… ¿cómo aprender a retirar primero el prisma de nuestra mirada? Hay múltiples caminos… Permíteme que te ofrezca un aperitivo con una entrevista que Ima Sanchís hace en “La Contra “ de “La Vanguardia” a alguien que desde niño intentó mirar con los ojos desnudos:
            Para terminar tengo una sorpresa: La experiencia de un maestro que enfocó sus clases desde lo esencial de las palabras, es decir, desde la poesía, que las pasa por el corazón, y desde el silencio, que las limpia de toda creencia. Os dejo que él mismo os explique lo vivido en una de sus clases:

Ese día llegué al aula y los chicos/as me preguntaron, ¿Profe, hoy que nos va enseñar? Les dije "Como el salón da justo enfrente a donde el sol cae, haremos una clase de contemplación." Me dijeron al unísono: "¡Contemplación! ¿Qué es eso, Profe?. Les dije "Giremos todos los bancos hacia el gran ventanal", mientras tanto, el sol ya estaba cayendo de una forma maravillosa. "Ahora nos quedaremos sentados en un profundo silencio (hicimos varias respiraciones profundas), no hagan nada, sólo miren, dejen de pensar, contemplen los colores, escuchen el canto de los pájaros." Una vez que todos se acomodaron, les puse una música suave de Pink Floyd y estuvimos toda la clase observando la puesta del sol. Pasaron más de 40 minutos cuando regresamos de ese viaje tan pleno. Los estudiantes estaban en otro estado, nadie hablaba, todo era un bálsamo de paz, sentíamos la presencia de algo poderoso que había descendido sobre todos nosotros, hubo una transformación total en el aula. Nadie hablaba. Les dije: "Esto es la contemplación. Ahora escriban todas sus sensaciones y dibujen lo que tengan ganas." Nunca me olvidaré de esos rostros transfigurados por la paz.”

            El sistema educativo no entendió la gran labor de Juan Pomponio y éste dejó las aulas, pero no la poesía. Sus experiencias son hoy una riqueza para el gran cambio en la educación. Juan no perdió el tiempo, plantó unas semillas que hoy quiero honrar y divulgar. Si queréis conocer su obra os invito a visitar una de sus páginas:
http://artepasionylocura.com/

          Como postre a esta entrada os dejo el siguiente vídeo, lleno de humor, pero tambirén  muy revelador sobre nuestra habitual forma de mirar ¡Feliz sonrisa!


 
 


LA ESCRITURA Y LA LECTURA, MUESTRAS DE NUESTRA EXISTENCIA MULTIDIMENSIONAL.

¿Alguna vez te has preguntado cómo unas decenas de símbolos, las letras de un alfabeto, pueden conectarnos, mental y emocionalmente, con todo el mundo de personajes que intervienen en una novela? ¿Cómo es posible sentirse sumergido, en pocos instantes, en unas vidas que antes de abrir el libro desconocíamos….? ¿Las letras por sí solas tienen este poder…? ¿De dónde viene la magia que, sin duda, sentimos los amantes de los libros simplemente al mirarlos, al tocarlos… y que al abrirlos nos traslada a mundos maravillosos?
            Durante años se ha respondido a preguntas similares a éstas diciendo que es el poder de nuestra imaginación el responsable de esta magia, y ahí se ha dejado el asunto. Hoy, querido lector, te invito a ir más lejos…Vamos a tratar de responderlas desde el marco de las más atrevidas teorías de la Física, las que hablan de la existencia de múltiples dimensiones, invisibles a nuestros sentidos habituales.
            Si os dais cuenta antes de tener una idea genial, y todos las tenemos…, nuestra mente la desconocía totalmente. Aparece de súbito, sin aviso… Muchas veces cuando ya nos hemos rendido a obtenerla encadenando pensamientos, cuando nuestra razón no puede más…se abre una puerta, se experimenta una sensación que nuestra mente empieza a codificar en símbolos como el lenguaje, permitiendo que la podamos comunicar a otras personas. Estamos ante un fenómeno de comunicación interdimensional. La idea nace más allá de la mente, en el territorio de la pura conciencia en el que no existen las lenguas tal como las conocemos.
            Nuestra existencia tiene lugar en muy diversos planos: físico, emocional, mental y más allá… Cuando miramos a una persona, su cuerpo no es más que la punta del iceberg;  por debajo de la apreciación  de nuestros sentidos, el ser humano se despliega en múltiples dimensiones que se hunden en la profundidad de la conciencia. Pero aún hay más…un iceberg es agua flotando sobre agua, así nuestra conciencia individual está flotando en una conciencia mucho más amplia, que nos une a todos. En este nivel la comunicación entre nosotros es inmediata, no necesita de ningún lenguaje en concreto.
            En este mar de conciencia el poder creador es prácticamente ilimitado. Allí comienza la elaboración de lo que será, por ejemplo, una obra maestra de la literatura. Se suman las experiencias y creatividad de múltiples  “icebergs”, el “océano” los comunica a todos. Finalmente uno de ellos, con las características mentales, emocionales y circunstancias personales adecuadas, se encargará de llevarlo a su mente, de traducirlo a un lenguaje concreto; se sentirá inspirado, una fuerza arrebatadora le impulsará a escribir y… ya está… el “bebé” nacerá al mundo de los sentidos e irá buscando a sus padres, es decir, a sus lectores, que reconocerán la presencia de su propia conciencia en la magia que les produce su lectura. Todo un proceso interdimensional en el que las palabras son sólo un vehículo de comunicación entre diversos planos de la existencia. La Física Teórica está tocando las cuerdas que hacen sonar una melodía… la que nos recuerda que somos mucho más que lo que aparentamos. Sus progresos nos están llevando a reconocernos más allá de nuestra mente, abriendo puertas en las creencias que nos impiden precisamente descubrirnos fuera de ella.
            En “nuestra” obra “Veintitrés maestros, de corazón” se puede apreciar todo esto, sobre todo cuando en el cuarto capítulo habla la conciencia del libro. Múltiples lectores me han escrito, desde los más recónditos lugares del planeta, diciéndome que se sienten identificados con lo que se dice en él que, incluso, tienen la sensación de reconocer las palabras como suyas. El libro, antes de ser palabras, ha sido conciencia y creación de sus futuros lectores.
            Todo esto es extensible a otros campos fuera de la literatura. Es común en ciencia que una nueva idea aparezca simultáneamente en varios puntos del planeta. En realidad, el nuevo conocimiento está buscando las mentes y las circunstancias apropiadas para ser expresado en un lenguaje que nuestras mentes entiendan. Así, el gran mérito de Einstein, por ejemplo, consistió en tener una mente preparada para poder “recibir” lo que llamamos La Teoría de la Relatividad, lo cual no es poco.
            Te invito, ahora, a leer algo de tu gusto desde la perspectiva expuesta aquí y a dejarte sentir… Sería muy interesante que nos explicaras tus experiencias dejando un comentario en esta entrada. ¿Qué te parece…? Pero antes de escribirlo recuerda que tus palabras expresan tu multidimensionalidad…

CON EL EGO EN EL CORAZÓN

            Muchas veces despreciamos al ego olvidando que es una creación de nuestro ser. Lo vemos como una fuente de problemas, como algo a superar…En el fondo, esto es tan absurdo como maldecir el barco en el que viajas, como horadar  agujeros en su casco y luego decir que es un mal navío. La educación nos prepara para enfrentar nuestras “naves” en combates que impiden ver los grandes potenciales que encierran nuestros egos. Si dos flotas, en vez de enfrentarse, buscan un objetivo en común que beneficie a ambas,  multiplican sus posibilidades. Dos átomos pueden crear una molécula en la que aparecen propiedades que les eran inaccesibles por separado. Si  con tan solo un centenar de átomos distintos la naturaleza y el ser humano han sido capaces de crear tantas maravillas, pensad lo que se podría crear con miles de millones de egos y personalidades dispuestas a colaborar…. ¡Inimaginable!
            ¿Qué hace falta para que los egos puedan enlazarse en vez de enfrentarse…?  Algo tan simple como que reconozcan su propia esencia y se descubran frutos del amor. Pero ya sabemos que lo más difícil de aceptar para nuestra mente programada es lo simple, debido a su ferviente deseo de enredarse en los laberintos de sus creencias. ¿Cómo podemos salvar este escollo…? Pues…empezando de la misma manera con la que trataríamos de explicar algo complicado a un niño…con un cuento.
            Érase una vez una amapola que crecía  muy cerca de un camino, desde su posición podía desplegar toda la fuerza de su rojo y radiarla hacia los transeúntes, era imposible no fijarse en ella. Sus pétalos danzaban con la suave brisa, llenando de música inaudible el campo. La gente se paraba a mirarla y su belleza les hacía sentir más libres.
            Cierto atardecer, una niña que corría delante de su abuelo se fijó en ella y rápidamente su mirada buscó más.
            -¡Mira yayo, hay centenares de ellas…! ¡Tengo una idea…cojamos unas cuantas y hagamos un ramo para mamá!
            - El abuelo sonrío, embelleciendo las arrugas de su rostro, curtido por las largas horas de trabajo bajo el sol.
            -- No puedes hacer eso
            - ¿Por qué no…? Estoy segura que le encantaría, son tan delicadas estas flores…no las he visto nunca en las floristerías a las que va mamá
            -Ni las verás. Son sólo para mirar, ahí está su riqueza. Si intentas cogerlas se te  desharán en las manos.
            - Entonces… ¿Por qué me provocan con ese color tan vivo? ¿Por qué no intentan pasar desapercibidas para, así, protegerse?
            - Su fragilidad libera en nosotros la ternura, la delicadeza…y su color nos recuerda que es fruto de una pasión
            - ¿Cuál?
            - La de la vida. Tú también naciste frágil y con tu mirada nos cautivaste a todos. Sabemos que podemos disfrutar de tu compañía, pero nunca arrancarte tu libertad.
            - ¡Soy como las amapolas!
            -¡Sí! – Dice el abuelo, mientras la contempla llenando sus ojos de ternura- Y como ellas tienes necesidad de hacerte notar, intentas llamar nuestra atención, y aunque a veces parezca que no te hacemos casos estamos siempre sintiéndote.
            - Pero…yayo… ¡a mí si puedes abrazarme, no me voy a romper! – Dice la niña corriendo hacia su abuelo y abriéndole los brazos!
            Colorín colorado este cuento realmente ha comenzado; ya que puede ser el principio de un nuevo  camino hacia nuestra sabiduría. Querido lector, te invito a mirar este pequeño relato desde una de sus infinitas caras. Imaginemos que la amapola representa a un  ego típico, orgulloso y a la vez temeroso, el abuelo a nuestro ser, nuestra última esencia. ¿Qué crees que podría representar la niña…?
            Cuando el ego se abre al corazón, cuando se permite habitarlo, se nutre de su fuerza y sabiduría. Deja su apariencia de amapola y se convierte en un alegre niño, que no teme expresar sus sentimientos, porque sabe que estos no le van a romper.
            Un abrazo-mirada a los egos-amapolas y un abraso a los egos niños.

AMAR EL DINERO, FUENTE DE ABUNDANCIA

          Está mal visto amar al dinero, tal vez porque se confunde amar con poseer, siendo en realidad términos con significados muy distintos. Si amas al agua disfrutas con su libertad, si la quieres poseer termina estancándose y oliendo mal.
            El dinero, entendido desde el corazón, es un maravilloso testigo de nuestro espíritu creador. Su auténtica función es de servir de intercambiador de creaciones. Yo puedo acceder a la obra de otra persona, a la que ni siquiera  conozco, gracias a él. Pero no sólo eso, las monedas, los billetes… pueden ser depositarios de un mensaje de amor… puesto por nosotros en el momento de entregarlos…¿por qué no hacer del pago un acto poético de respeto a la persona que lo recibe?...¿por qué no aprovechar el ir y venir del dinero como un correo mágico donde depositar nuestro amor a la humanidad?. Y aún más atrevido…. ¿por qué no empezamos a sentir con pureza al dinero?
            La auténtica pureza no tiene contrario, porque consiste en mirar desde el corazón, que vive más allá de cualquier dualidad. En nuestra sociedad hay dos cosas que claramente se han apartado de esta forma de mirar: el sexo y el dinero. Ambas tienen mucho en común, son mensajeras de nuestro poder creador. Asusta tanto este poder que durante milenios se ha intentado controlar a las personas, precisamente a través del sexo y del dinero. Ha llegado el momento de vivir ambos desde el corazón, es decir sentirlos en su auténtica esencia, y permitir que sean vehículos de nuestra pureza, de nuestro mirar desde el corazón. La llamada banca ética puede ser un buen ejemplo de cómo el dinero se puede convertir en transmisor de amor.
        Joan Melé, subdirector en España de Triodos Bank, es un representante de esta banca ética. Uno de sus sentires declara abiertamente su posición: “La sangre de la sociedad es el dinero y los bancos deberían hacer de corazón”. Esta frase integra el conocimiento con el amor, sello inequívoco de una auténtica sabiduría. Pero, además, Joan saber explicarse desde el humor, logrando así un encantador acercamiento a las personas que le escuchan. Si te parecen exageradas mis palabras te invito a sentirle en una de sus charlas que lleva el sugerente y atrevido título de: "Espíritu y dinero: la Comunión del Ser Humano y la Tierra",


            Os invito a desplegar lo expuesto aquí con ideas propias. A llevarlo a la acción desde la creatividad de cada uno, sorprendiéndonos los unos a los otros. El próximo billete o moneda que toque vuestras manos sentidlo desde el corazón y llenadlo de amor, poned intenciones en él, mensajes para las personas a las que va a visitar, honrad a todos los creadores que han liberado o van a poder liberar a sus creaciones gracias a su existencia. Purificar el dinero es fácil, tan solo hay que amarlo.
            Si os ha sabido a poco podéis ver una entrevista en vídeo que la publicación balear "Namasté" le hizo a Joan en el siguiente link: http://www.youtube.com/watch?v=v2KRQgIKYTY
            ¿Os interesa profundizar más en el tema...? Podéis hacerlo en la siguiente entrada en la que, entre otras sorpresas, encontraréis una entrevista a Joan Melé que le realizaron en el periódico "La Vanguardia". ¡Felices exploraciones por el territorio de un dinero diferente...de un dinero nutrido desde el amor y, por lo tanto,  lleno de abundancia para todos!:
http://wwwvivencias12.blogspot.com/2011/12/la-sangre-de-la-sociedad-es-el-dinero-y.html



EDUCAR DESDE EL SER, LA MAYOR AVENTURA…

Cuando en mi niñez contemplaba el encabezamiento de la serie “Star Trek” sentía que una gran aventura me estaba esperando. Mientras se veía a la nave penetrando en el oscuro firmamento plagado de estrellas, se oía una voz que me hacía viajar a lo más profundo de mí: “Espacio, última frontera…Objetivo llegar a donde ningún otro hombre ha llegado jamás…” No podía imaginar en aquel entonces el significado que iba a adquirir para mí esa experiencia. El deseo de explorar las maravillas del universo exterior me acercó a la astronomía, y ésta me llevó a estudiar la carrera que la contemplaba: la física. Su rama más innovadora, la Cuántica, me hizo de espejo… mi “nave” dio media vuelta, poniendo rumbo al universo interior. Fue entonces cuando comprendí qué me pasaba al escuchar aquellas mágicas palabras: la nave de mi mente deseaba surcar el universo infinito de mi Ser. La aventura había comenzado…
            Desde ese momento la magia de la vida se desplegó ante mí, algunos lo llaman despertar… Empecé a sentir a las personas desde detrás de su personaje. Cuando las miraba a sus ojos descubría todo su universo interior, estaba lleno de tesoros desconocidos cuyo brillo atraían mi curiosidad. Como maestro significó entrar en una nueva dimensión de la enseñanza. Ya no era el profesor que tenía que enseñarles una materia, me había convertido en un compañero de aventuras, juntos podíamos ir descubriendo esos tesoros… Mi única ventaja era que, debido a mi experiencia, contaba con algunos mapas que mis queridos adolescentes no poseían;  pero dejé bien claro que los tesoros eran suyos. Mi sorpresa fue descubrir que ellos también fueron encontrando mapas que me condujeron a mis propias riquezas. La clase empezó a trascender sus límites físicos y los de las materias impartidas, las mentes llevadas por su curiosidad natural, no impuesta, conseguían “romper la velocidad de la luz”, hecho que el sistema educativo decía que era imposible.
            Este mismo sistema, muy sabiamente, me dejó fuera de juego, permitiéndome llevar mi exploración al universo de la ficción con mi novela: “Veintitrés maestros, de corazón”… había trascendido los límites de una clase para llegar a otros campos más amplios. Sé, desde mi corazón, que lo expuesto en ella es absolutamente posible de realizar,  y quien sienta la obra más allá de las creencias puede experimentar la misma sensación. No es un modelo educativo, ni algo a imitar, es un ejemplo del poder de una educación desde El Ser.
            Educar desde El Ser no es algo que se aprende desde el intelecto, exige primero entrar en contacto con nuestra esencia, lo que somos más allá de la educación que hayamos recibido. Nuestra mente siente su perfume y lo sigue, enamorada de su presencia. Desde nuestro centro, aprendemos a descubrir al otro más allá de cualquier juicio, lo que nos lleva irremediablemente a su admiración. Cuando el maestro siente así a su alumno, la relación educativa se convierte en algo mágico, en un auténtico disfrute mutuo. Jugar y aprender se vuelven uno.
            El sentir, más allá de las creencias, se convierte en nuestro guía. Con la ayuda inestimable de nuestra mente podemos convertirlo en hacer, de esta manera, creatividad y creación se vuelven inseparables, revelándonos como auténticos artistas de la vida.
            Un resultado inevitable de este tipo de educación es que los futuros adultos no necesitarán que nadie supla su autoestima y, de forma natural, buscarán servir a los demás a través de sus dones y potenciales, generando una abundancia como jamás ha registrado nuestra historia.
            ¿Te parece utópico todo esto….? Sólo hay una forma de averiguar si lo es o no: iniciar el viaje. 

A TI, CREADOR DE NUEVAS REALIDADES

       Cuando contemplamos un amanecer todos nuestros problemas se diluyen en la sinfonía de colores. Nuestra mente se armoniza con la belleza exterior, abriéndose al rico mundo interior. Nadie en este momento puede sentirse víctima, ni pobre, ni desamparado…porque se hace consciente de la abundancia inagotable que mana de su Ser.
     Las creencias, las teorías, de lo que estamos viendo, pierden su poder sobre nosotros. Sentimos la fuerza de las alas de nuestro propio espíritu queriendo propulsarnos, esperando las órdenes de nuestro corazón, el guardián de nuestros sueños. Realmente estamos ante un amanecer, el nuestro.
       La magia del Sol naciente es un verdadero despertador que nos recuerda nuestros anhelos más profundos, aquellos con los que podemos crearnos una auténtica felicidad, aquellos que ponen en marcha nuestros dones, aquellos que nos permiten ser un regalo para la vida de los demás.
            Nada puede enriquecer más a la humanidad que volver realidad nuestros sueños, porque ellos nacen más allá de todo egoísmo, en la tierra común de nuestros corazones. Allí, se entretejen unos con otros, sabiendo que no hay mayor disfrute para nuestras almas que construir juntas.
          Todos estamos embarazados de sueños maravillosos, cuando los demos a luz los contemplaremos con el amor incondicional de una madre, y sabremos dejarlos libres como sabios padres, para que enriquezcan la vida. Irán a jugar con los sueños paridos por otros… y llegará el momento en que encuentren su pareja y conciban nuevos hijos.
            Una nueva humanidad en la que el subsistir queda atrás, para dar paso al creador de realidades, de realidades soñadas en nuestro corazón. Pensarás, amigo lector, que todo esto sólo puede durar el tiempo de un amanecer, que después la magia se esfumará… que nos dirigiremos a nuestros trabajos de subsistencia, a nuestros problemas cotidianos. Pero hay un detalle en el que tal vez no has reparado, el amanecer no termina si seguimos caminando hacia poniente, en todo momento está amaneciendo en algún punto de la Tierra. Nuestra vida no cambia porque no nos movemos, porque nos quedamos encerrados en nuestras creencias,  porque no seguimos a ese Sol interior que es la verdadera fuente de nuestra abundancia.
            Podemos habitar una vida programada, con sus claros y sus oscuros, siendo marionetas de la dualidad, o podemos caminar llevando el amanecer con nosotros, sintiéndonos parturientas de nuestros propios sueños, creando con ellos nuestra realidad.
            A estas alturas te preguntarás: ¿Cómo puedo lograr todo esto? Es muy fácil de decir, pero…¿por dónde comenzamos?.  Amigo, es muy simple, empieza contemplando un amanecer…el tuyo.